Partido Obrero Revolucionario
 

A los pocos días de la vigencia del SUS: ya saltan los problemas y las deficiencias

 

 

“Los Tiempos” de Cochabamba, en su edición del 8 de marzo, anuncia que el único hospital público del tercer nivel del Departamento se encuentra totalmente colapsado por la gran cantidad de pacientes del SUS que acude a los consultorios y que sigue cobrando por las consultas externas; la gente que espera ser atendida para calmar sus dolencias reclama y protesta por la falta de médicos y enfermeras; la misma nota da cuenta que el gobierno acaba de firmar un convenio con una clínica privada de Cochabamba para que pueda atender a los enfermos que necesitan intervenciones quirúrgicas complicadas. 


Lo que está pasando en Cochabamba se repite en los otros departamentos del país poniendo al denudo la pobreza de la infraestructura hospitalaria, la falta de equipos, de médicos, de camas, medicamentos gratuitos que demagógicamente ha ofrecido el gobierno, etc. Tan rápido se confirma dramáticamente aquello que machaconamente han venido denunciando los médicos, que se trata de un programa demagógicamente electoral porque no hay condiciones materiales y económicas para poder garantizar un real servicio de salud gratuito a la población.


Por otra parte, en un programa radial que dirige Evo Morales desde el Trópico Cochabambino por Radio “Causachun Coca” junto a la Ministra de Salud, ésta ha revelado que inmediatamente se evidencian cinco debilidades en la aplicación del SUS: la falta de hospitales de primer, segundo y tercer nivel, no hay el suficiente equipamiento hospitalario, no existen la cantidad suficiente de profesionales de la salud y no existe la suficiente información de la manera cómo debe incorporarse la población al servicio gratuito de salud. La Ministra trata de consolarse con el argumento de que el proyecto recién está empezando y que, en el camino, se irán superando los problemas. Demagógicamente señala que los 208 millones de bolivianos presupuestados para el presente año permitirán ir atendiendo todos los problemas que aparezcan en el camino y exige a las gobernaciones y municipios cumplan con lo suyo en los centros de salud de primero y segundo nivel. Ha desmentido que estaría entre los planes de gobierno el contratar 8.000 médicos especialistas cubanos, por el contrario ha señalado que en Bolivia existe la cantidad suficiente de profesionales competentes.

 
De lejos se advierte la improvisación que se expresa en el cambio de la conducta normalmente prepotente en ella, hecho que rebela que el gobierno está asustado frente a los graves problemas que puede desencadenar la aplicación del SUS.
Mientras el gobierno se encuentra envuelto en un atolladero sin salida que él mismo ha creado, los militares tanto del sector pasivo como del activo han anunciado que no permitirán que COSSMIL sea incorporado en el programa de atenciones a los beneficiarios del SUS, han señalado que sus centros de salud ya ahora se encuentran colapsados y aseguran que, con la apertura al Servicio Universal de Salud, prácticamente terminarán quebrando. Han señalado que están decididos a montar guardia para impedir que terceras personas ingresen a sus hospitales y clínicas. 


Por otra parte, las gobernaciones de La Paz, Santa Cruz y Tarija se ha negado a firmar los correspondientes convenios con el poder central para que sus centros de salud sean incorporados al SUS. 


Este es el momento para que la población salga a las calles con la finalidad de exigir que sea una realidad el Servicio Universal de Salud gratuito financiado totalmente por el Estado, éste debe dar el 10 % del mínimo nacional per cápita por más de 6 millones de usuarios que deben entrar al SUS; es el momento de exigir que se garantice todas las atenciones que necesita la población, en todos los niveles; es el momento de exigir la dotación gratuita de los medicamentos que requiere el paciente para curarse; el momento de pedir la cantidad suficiente de médicos y enfermeras para impedir el hacinamiento en los centros de salud.


Si el gobierno no está en condiciones de garantizar la efectivización de su oferta electoral, es hora de decirle que se vaya y deje de seguir engañando a la gente.