Partido Obrero Revolucionario - Santa Cruz

 

Camacho divide la lucha nacional para salvar a la vieja derecha

 

 

Las señales que emite el empresario cívico Luis Fernando Camacho van en sentido de dividir la lucha nacional y salvar a la vieja derecha. Camacho no participó de la reunión y del Cabildo Nacional en La Paz; mantenía su consigna de “segunda vuelta” cuando en todo el país ya se hablaba de “Ni Evo Ni Mesa” y corriendo tuvo que ajustarse para no quedar atrás; se reconcilia con los empresarios que ahora son masistas y los invita a participar en las concentraciones para lavarles la cara; organiza otra reunión de cívicos en Santa Cruz, anodina y alejada de las posiciones más avanzadas del cabildo de La Paz, buscando precisamente blindar a Santa Cruz de la influencia antiderechista que infunden los comités cívicos de Chuquisaca y Cochabamba, de clara independencia de la burguesía y la politiquería; y finalmente en la última concentración se apega a las FFAA y da plazo de 48 horas para la renuncia de Evo. Cuando la lucha a nivel nacional aún no ha llegado a hitos suficientemente altos y el lunes seguirá con más fuerza, él ya decreta unilateralmente que el lunes debe irse Evo, sugiriendo tener un misterioso as bajo la manga, como si eso valiera más que la lucha popular. Así pretende hacerla abortar por vía de la división.

 

Camacho actúa así porque difiere de la línea de los comités cívicos de Chuquisaca y Cochabamba que no se apegan al trillado discurso de la democracia y plantean más bien la superación de la pseudodemocracia burguesa y el actual modo de gobierno del país, son independientes de todas esas corrientes. En tanto que el Comité Cívico pro Santa Cruz, históricamente, y ahora también, guardián de los intereses generales de los empresarios, de la burguesía, siempre ha sostenido el discurso democratizante y elitista, taparrabos del fascismo. El mismo Camacho es un empresario, no le conviene en absoluto ni a él, ni a los empresarios cruceños, ni al gobierno del MAS que la gente avance más allá de la pseudodemocracia burguesa, es un peligro para sus intereses.

 

Mientras en el paro muchos de los empresarios cruceños siguen ganando pues no pararon de funcionar sus fábricas, y tanto Camacho como otros se esforzaron por mostrarlos como los chicos buenos, que no desabastecen la ciudad, como si nos estuvieran regalando la comida. Ellos siguen vendiendo, por ende siguen ganando. No olvidemos que el Comité Cívico, en el pasado, estuvo ligado a las dictaduras y luego a los neoliberales, y que para cuidar a los empresarios y su socio Goni, le propusieron en 2003 gobernar desde Santa Cruz y para efectivizar eso sacaron a los unionistas a golpear a quienes pedían aquí la renuncia del gringo como expresión de la lucha nacional que se desarrollaba.

 

El papel del Comité Cívico ahora es puño de hierro, porque cierra paso a la participación popular y democrática. La mayoría de los cabildos de El Cristo y de los barrios han sido mediatizados por ellos y sus aparatos, negando generación de liderazgos y participación independiente, precisamente porque el debate puede generar disensos y eso no lo aceptan en absoluto.

Si miramos a nivel nacional, los actores más conservadores y más derechistas, que querían levantar armas contra el gobierno, se han suavizado, como el diputado Poppe. Otros buscan generar miedo en la lucha, anunciando que son perseguidos y que los van a procesar y desaparecer, que habrán intervenciones militares terribles. La dirigencia cívica cruceña y los más ultra derechistas no tienen posibilidades de salir del marco burgués, porque los empresarios, si bien están presionados, no han abandonado al MAS porque les garantiza mejores negocios. Para las trasnacionales y organismos internacionales (OEA, ONU), Evo sigue siendo su mejor opción, por eso el gobierno apuesta tanto a la propaganda internacional, no hay por tanto una presión extranjera tampoco para sacar a Evo, él es la mejor ficha del imperialismo ahora mismo.

 

Hoy es cuando, desde los sectores de bases del pueblo como trabajadores, maestros, comerciantes, debe surgir una dirección de la lucha cruceña independiente de los cívicos fascistas, de las logias, del gobierno del MAS, de Mesa y otros politiqueros de la vieja derecha. Sólo con esta nueva dirección se podrá llevar una lucha consecuente, no sólo por libertad y democracia, y expulsar a Evo, sino también para luchar por las reivindicaciones de los trabajadores y sectores populares.