Partido Obrero Revolucionario

 

¿Es posible una “educación comunitaria, democrática, participativa y de consensos” en la sociedad capitalista?

 

 

El segundo principio teórico de la Reforma señala que en Bolivia hay que desarrollar una “educación comunitaria, democrática, participativa y de consensos”. Empieza haciendo un diagnóstico de la educación y concluye señalando que, hasta antes de la aplicación de la Reforma, ha sido un vehículo de la cultura occidental que impuso sus valores individualistas; la educación ha estado al margen de la comunidad desarrollando valores distintos; ha sido transmisora de conocimientos y ciencia orientados a controlar “las percepciones” y modos de ver la realidad de distinta forma de las de “las culturas originarias.”
Define la educación comunitaria como una práctica que se desarrolla en el seno de la comunidad cuya finalidad es conocer los saberes, las prácticas productivas, sociales y los valores de los pueblos originarios. Señala que forma seres humanos que piensan primero en el bien de la comunidad, antes que en lo personal; prioriza la naturaleza, antes que lo humano; forma individuos con valores ancestrales: es parte componente de su contexto; la comunidad se transforma desde la escuela donde ésta participa en la toma de las decisiones comunitarias, etc., etc.


La incorporación de éste principio al currículo, según la reforma, debe lograr:


Un proceso de convivencia donde se aprenda y practique el entramado cultural de la comunidad; que el ser humano se transforme en ser comunitario en su convivencia con la comunidad. Afirme las prácticas socio comunitarias como el ayni, la mink’a, el aptapi, la k’oa, la ch’alla, etc.


De esta manera, la educación tendría como tarea central forjar conciencia y prácticas comunitarias incorporando en la malla curricular conocimientos y valores comunitarios en contraposición a los valores individualistas del capitalismo. 


El problema está en constatar que, después de 10 años de aplicación de la reforma, ¿cuánto se ha avanzado? ¿Se puede percibir un cambio en la conciencia y en la conducta de los alumnos? ¿En qué medida ha sido posible, desde la educación, convertir a un pueblo predominantemente individualista en comunitario? 


El preciso superar toda forma de subjetivismo para responder a los problemas planteados, partir del hecho inobjetable de que los seres humanos piensan, desarrollan sentimientos y valores de acuerdo a las condiciones materiales de su existencia; a la manera cómo producen sus alimentos y su riqueza material y espiritual.
Al mismo tiempo, comprender que, en última instancia, la conducta social e individual se desarrollan en la relación del ser humano con la forma de propiedad imperante.


Vamos a constatar que Bolivia es una realidad múltiple y contradictoria donde existen diversas formas de propiedad y modos de producción. De manera dominante está la propiedad privada de los medios de producción en todas sus formas, la grande en manos de las transnacionales y de los latifundistas del Oriente, la mediana en manos de pequeñas empresas languidecientes y la pequeña en manos de los campesinos minifundiarios, de los artesanos y de pequeños comerciantes que constituyen la gran mayoría en este país. La propiedad estatal duramente afectada por la política entreguista al imperialismo y a la empresa privada de los gobiernos de turno; la propiedad comunitaria está viviendo un proceso de extinción debido a la presión del capitalismo.


En una Bolivia de esta naturaleza estructural donde impera la propiedad privada y la conciencia individualista de sus habitantes ¿es coherente plantear una educación que forje conciencia comunitaria? Probablemente la escuela se esfuerce por difundir valores de esta naturaleza a los alumnos pero éstos, al salir al encuentro con su realidad individualista, dejan de lado lo aprendido en las aulas para ser asimilados a la presión de los valores totalmente opuestos de la familia y del medio social. 


De esta manera la reforma está chocando con la realidad estructural del país. No es posible modificar esta realidad desde la educación; la idea que se maneja en sentido de que --desde la escuela-- se puede transformar la sociedad es extremadamente subjetivista y ésta es una de las causas del fracaso de la aplicación de la reforma.

 

(III.- Hacia la preparación de las jornadas pedagógicas para evaluar la aplicación de la Ley 070)