URMA -Santa Cruz

 

 

Luego del conflicto del magisterio con el Gobierno de Añez:

 

 

Frente al Ds 4260 de Añez, defender la educación fiscal, única y gratuita

 

 

Con el DS 4260, el gobierno de Añez presentó la política educativa que debe ejecutar Víctor Hugo Cárdenas, la que incluye la llamada educación virtual y a distancia. Esto en medio de una pandemia feroz como es la Covid-19. Pero el gobierno de Añez buscó imponer una norma desconociendo la realidad sobre el acceso a los medios virtuales y lo que es peor apuntando a destruir principios básicos tales como que la educación debe ser fiscal, única, gratuita y laica. Las federaciones de maestros dirigidas por el troskismo cuestionaron con fundamentos la norma y plantearon con mucha anticipación que lo que se necesitaba era un PLAN CURRICULAR DE EMERGENCIA, cuestión a la que el gobierno de Añez no dio mayor importancia aunque hoy apareció el viceministro Christian Tejada asegurando que tienen un “plan de contingencia”.

En cambio los dirigentes del MAS, que dirigen la Confederación de Maestros Urbanos y también de Rurales, aparecieron con posiciones sinuosas, apoyando primero las políticas de Añez, hasta aparecieron junto a Cárdenas y trasnacionales de la información para el inicio de su aplicación. Pero luego dieron un giro y declararon, sin mayor consulta pero en acuerdo con los burócratas de la COB, huelga de hambre y movilizaciones pidiendo además la renuncia de Cárdenas. Eso porque en su cálculo electoral descubrieron que lo importante era debilitar al gobierno de Añez para fortalecer al MAS. Pero no fue fácil, porque la tendencia en el magisterio boliviano es de rechazo a todo lo que proponga el MAS y que las elecciones no son tan importantes como la salud. Fracasaron y ellos mismos suspendieron la huelga de hambre e indicaron que iniciarían acciones legales contra la clausura del año escolar. Así van perdiendo más credibilidad, por estar al servicio de la campaña electoral del MAS y seguir sosteniendo la defensa de la masista Ley 070.

Los dirigentes de las federaciones que URMA dirige, también entraron en huelga de hambre, a pesar de la pandemia, en rechazo a esa política de Añez y diferenciándose de los masistas declarando claramente que su lucha no tiene nada que ver con las elecciones, que en el tema electoral no apoyan a ningún politiquero. Y desde ahí explican que a nombre de la educación virtual el gobierno busca imponer la privatización de la educación, donde la descentralización educativa se pone en boga de nuevo como pivote de la privatización y destrucción de la unidad del sindicalismo del magisterio, porque no destina más presupuesto para la educación, pues no contempló gastos en la creación de plataformas virtuales, tampoco para computadoras o celulares inteligentes, ni se preocuparon en garantizar servicio de internet gratuito para estudiantes y profesores.

Lo principal que se señala es que la educación virtual sólo es un auxiliar en la enseñanza, y que es equivocado sobrevalorarla pues su limitación está en que el estudiante se aleja más del contacto con la realidad concreta que se busca conocer. También los urmistas explican que, producto del atraso económico del país, la mayoría de los padres de familia sobreviven de actividades económicas informales y les queda poco tiempo y recursos para ayudar y financiar el internet para sus hijos. Por ello pronostican que la educación virtual, por bien capacitados que estén los maestros, chocará con esa realidad del país y peor podrá superar la crisis educativa.

A resultas del conflicto entre el magisterio organizado y el gobierno de Añez, el gobierno decide suspender momentáneamente su DS 4260 y clausurar sorpresivamente el año escolar. Cárdenas se justifica culpando de esa decisión a los maestros, o más precisamente a los dirigentes del magisterio. La realidad es que la pandemia agudizó los problemas económicos de las familias, preñadas de temor, enfermedad, muerte y hambre, y por eso los maestros no son responsables de que la educación virtual no funcione.

Es el Estado y sus gobiernos de turno los que han impuesto las políticas educativas. Goni impuso la Ley 1565 de contenido neoliberal. Evo impuso la Ley 070 de contenido indigenista, posmodernista, sin quitarle lo neoliberal y ahora Añez lanza el DS 4260 más liberal que la ley de Goni. Es arbitrario el intento de culpar al maestro de que no se resuelva la crisis de la educación, siendo que la responsable es la política burguesa, sus leyes.

El magisterio organizado, mientras cumple sus tareas de elaborar notas para clausurar el año y da clases virtuales voluntarias, no debe caer en las jugadas leguleyescas masistas, que se presentan como otro capítulo de la pugna electorera con Añez, sobre si hay anulación o no de la clausura. Hay que seguir capacitándose y preparándose para transformar la educación de tal forma que se logre que los estudiantes puedan conocer la realidad uniendo la teoría con práctica en la producción social; seguir defendiendo los principios de una educación única, laica, fiscal y gratuita; fortalecer nuestras organizaciones sindicales y que éstas sean independientes de los gobiernos de turno, nacionales y departamentales, para que sean capaces de alertar y luchar ante cualquier atropello a los derechos laborales contemplados en el Escalafón.