George Soros y el Gobierno

 

 

La revista DATOS (publicación boliviana) ha lanzado un temerario anuncio de una supuesta relación entre George Soros y la alta cúpula del gobierno, incluido Evo Morales. Según la publicación Soros tendría intereses estratégicos en gas, tierras y minas de Bolivia. La publicación menciona una cena en Nueva York entre Morales y Soros, quien habría convencido al dignatario boliviano de la posibilidad de inversión en varias áreas productivas. La misma publicación menciona que Juan Ramón Quintana, actual Ministro de la Presidencia, sería Director Regional en América Latina de una de las fundaciones más importantes que maneja el multimillonario húngaro, la Open Society Institute. 

 

Arquetipo del especulador y profeta del «post-capitalismo», el financiero y filósofo George Soros es adulado y temido al mismo tiempo. Responsable de diversos «cracks de la Bolsa de valores» y mecenas en alrededor de cincuenta países. Posee en la actualidad una fortuna estimada en 7 mil millones de dólares. Se declaró dispuesto a financiar las campañas para impedir la reelección de George W. Bush a pesar que él mismo salvó al “Junior” de la quiebra en 1990 y continúa trabajando con el padre de éste en el poderoso grupo financiero Carlyle Group.

 

Igualmente activo en numerosos cambios de gobiernos, se le acusa de ser la tapadera de la CIA. DATOS asegura que fruto de la reunión en New York, se habría generado una relación estrecha entre ambos personajes.

 

Se menciona que Soros tiene vínculos de propiedad sobre la Mina San Cristobal que comenzará la explotación del “filón de plata” en marzo del 2007. Ésta es una de las operaciones mineras que ha venido trabajando con absoluta normalidad, incluso bajo los rumores de nacionalización. A pesar que la operación de explotación minera no ha comenzado todavía, resulta muy interesante  - para decir algo-  que la empresa no ha parado sus formas, parámetros y cantidades de inversión, programadas desde su inicio en años pasados.  Se menciona asimismo que junto a su hermano Paul Soros, controlan el 20% de APEX Silver, principal inversor de la Minera San Cristobal. Thomas Kaplan, Presidente de APEX, había mencionado con absoluta tranquilidad sobre la situación en Bolivia, que confiaban en las medidas del gobierno y que los bajos costos y la riqueza de la mina garantizaban buenos negocios e incluso con una eventual subida de los tributos mineros.  Se prevén nuevas inversiones de Soros en Bolivia en áreas como la agropecuaria, bio-combustibles, tierras, entre otras más.

 

Si bien el tema se encuentra velado y se mantiene en el ámbito del trascendido, la información se convierte en una alerta temprana de lo que puede suceder en un futuro cercano. Por una parte, tranquiliza saber que la inversión se encuentra garantizada y a salvo, pero por otra parte preocupa el saber el tipo de socios que podemos a llegar a tener como país. Si bien esa variable nunca fue tomada como riesgo para los esquemas gubernamentales en el pasado (solo recordar a la ENRON o Allied Deals del reciente caso Vinto), pero si se parte de la premisa del cambio para positivo, el gobierno debe tomar las previsiones necesarias y suficientes  para evitar contingencias posteriores que se pueden dar en el escabroso mundo de los negocios internacionales. Pues, para nuestra frágil institucionalidad democrática, económica y política, pueden acarrear peores escenarios de los ya vividos.