Partido Obrero Revolucionario

 

Gobierno desesperado enajena las posibles reservas de gas en favor de las transnacionales

 

La multa aplicada a YPFB por parte de Petrobras – Brasil por incumplimiento en la entrega de los volúmenes de gas comprometidos, ha puesto en evidencia aquello que el gobierno trataba por todos los medios de minimizar: el paulatino agotamiento de los campos gasíferos del país.


YPFB ha tenido que admitir que la declinación del campo gasífero San Alberto, el más grande del contrato de venta al Brasil, es la causa para el incumplimiento a Petrobras. Pero se consuela con que Petrobras-Bolivia, al ser la operadora encargada de la provisión de gas al Brasil, será la que tenga que pagar la multa.
Al gobierno mentiroso no hay que creerle nada. Antes el Presidente del Banco Central había declarado que el Estado tendrá que pagar la multa con los recursos de las reservas internacionales. 


Pero, al margen de que quién paga la multa, lo importante, es que el propio gobierno pone en evidencia la impostura de su supuesta nacionalización.
Petrobras es una de las “socias no patronas” de YPFB en la explotación de estos pozos. La composición accionaria es de 75% para las transnacionales (Petrobras 35%, Total 15%, Repsol 25%) y sólo 25% YPFB. 


Durante más de una década, la venta de gas al Brasil y la Argentina ha sido la fuente de ingresos más importante del país. La coyuntura de los extraordinarios precios del petróleo al que está indexado el precio de venta del gas, ha enriquecido en primer lugar a las transnacionales “socias y no patronas” que tienen en sus manos la operación de nuestros campos gasíferos y la mayoría accionaria. Al gobierno del M.A.S. le permitió disponer de importantes ingresos que en definitiva han enriquecido a la burguesía (banqueros, importadores, agroindustriales, grandes contrabandistas, etc.). Una parte invertidos en infraestructura caminera, el sistema de transporte por cable en La Paz, Fábrica Estatal de Cemento en Oruro, Planta de Urea de Bulo Bulo. Emprendimientos estatales en los que no faltan los sobreprecios millonarios que llenan los bolsillos de los nuevos ricos funcionarios masistas. Otra buena parte dilapidados en proyectos improvisados (Papelbol, Cartonbol, etc.) y despilfarrados en los gastos suntuosos del gobierno (la Casa del Pueblo, el Museo de Evo en Orinoca, la demanda marítima ante la Haya, aviones y automóviles de lujo para uso de los jerarcas del gobierno, canchitas de pasto sintético por doquier, etc., etc.)
Ya no se puede ocultar la declinación de los campos gasíferos y sus consecuencias en la economía nacional. El gobierno ha comenzado a comerse las reservas internacionales y desesperadamente busca poner en oferta cuánta riqueza natural poseemos a la voracidad de las transnacionales.


La jauja económica para el gobierno se acaba, no se preocupó de prevenir el futuro de la producción hidrocarburífera, de nacionalizar efectivamente el petróleo, de fortalecer a YPFB como empresa estatal con capacidad de invertir en prospección y exploración de nuevas reservas. Estas son las consecuencias de la política burguesa rentista: La entrega de los recursos naturales al capital financiero imperialista, las empresas transnacionales, a cambio de una renta miserable, para su comercialización como materia prima en el mercado internacional hasta que se agote dejando en el país miseria y atraso.


En el caso de los hidrocarburos el gobierno vende-patria en su desesperación por disponer de nuevas reservas hidrocarburíferas ha abierto todas la áreas protegidas a la prospección y explotación de posibles reservas por empresas transnacionales.


Esta política antinacional del gobierno del MAS se extiende a todos los recursos naturales en el país. En la explotación del Litio del Salar de Uyuni ya está metidas empresas alemanas, chinas, ahora posiblemente hindúes. Igualmente en cuanto a la minería. El saqueo por parte de la Sumitomo en San Cristóbal es el modelo ideal de la política minera del gobierno.