5 de julio de 2017 18:46

 

 

Hospital del Tórax no realiza cirugías cardíacas desde hace 5 años por falta de equipos

 

 

Según el director del nosocomio el 90% de los aparatos médicos tiene más de 30 años de antigüedad, algunos dejaron de funcionar por falta de repuestos.

 

Pacientes en el hospital del Tórax. Foto: ANF

 

La Paz, 5 de julio (ANF).- Desde hace cinco años, el Instituto del Tórax de La Paz no realiza cirugías cardíacas a corazón abierto por escasez de especialistas y equipamiento médico. Tampoco se colocan marcapasos a los pacientes, según informó el director, Édgar Pozo, que además reveló que más del 90% de los equipos que funcionan en ese nosocomio tienen más de 30 años de antigüedad y algunos dejaron de operar por falta de repuestos.

Pozo explicó que en los últimos años hubo una “fuga de cebreros”, sobre todo de médicos especializados en cardiopatías, porque “el Estado no ofrece a los galenos las condiciones para laborar”.

“Es un hospital que tiene 57 años de vida, es viejito y así están los equipos médicos en mal estado, obsoletos.
En estos últimos años hubo una fuga de cirujanos porque no se ofrece las condiciones necesarias. Hablamos de que un cirujano preparado en el exterior gana alrededor de 7 mil bolivianos y al no tener los equipos ni recursos humanos dejamos de operar a pacientes con cardiopatía hace cinco años”, argumentó a ANF.

Sobre el equipamiento e insumos médicos, el galeno remarcó que el 90% es obsoleto y que en algunos casos ya no consiguen repuestos para reacondicionarlos. Aseguró que por esa deficiencia hace tres años se dejó de colocar marcapasos a los pacientes con enfermedades cardíacas.
Sólo 10% de los aparatos son nuevos.

“En la unidad de Hemodinamia teníamos aparatos para colocar marcapasos, pero se arruinó y hace tres años que dejamos de hacer esas implantaciones.
No hay recursos para salvar vidas y uno se siente impotente al no poder ayudar a los pacientes. En esas condiciones trabajamos médicos y enfermeras. El 90% es viejo y está en mal estado”, explicó.

¿Un hospital de cuarto nivel?

Hace un año, el Tórax anhelaba convertirse en un nosocomio de cuarto nivel, pero el sueño parece alejarse por las deficiencias en infraestructura y equipamiento y hoy los médicos y administrativos solo piden a las autoridades nacionales mejorar las condiciones para un buen desempeño y dar calidez, como se venía implementando con el plan Hospital Amigo.

Pero en el último mes desde que los galenos se declararon en huelga en demanda de la abrogación de los decretos supremos 3091, 3092 y la Ley 922, hay déficit de pacientes, según admitió el director.
“Si en días normales se atendía entre 50 a 60 personas en consulta externa, ahora ese cifra se redujo considerablemente”, dijo.

“Se han suspendido las cirugías cardiacas desde hace años y eso ha influido en la cantidad de pacientes, pero estos últimos tiempos hay un déficit.
En días normales atendemos entre 50 y 60 pacientes y tenemos 70 en camas que siempre está lleno”, agregó.

El médico afirmó que entre la carencia de aparatos médicos también hay desabastecimiento de insumos para hacer las operaciones de varices y pulmonares que se realiza en ese hospital.

Cirugía a corazón abierto

Pozo resaltó que en dos semanas un paciente se someterá a una cirugía a corazón abierto, luego de que se contratara recientemente a una cirujana especialista en esa área.

“Los próximos días se hará una cirugía a corazón abierto, después de varios años. Eso quiere decir que al paciente se le va abrir el pecho con sierra para descubrir su corazón y corregir las anomalías  en las válvulas”, dijo.

El jefe de servicios de Imagenología del Tórax, Jesús Lara, afirmó que de los dos aparatos para sacar exámenes de radiografía y radiología, uno (el digital) está descompuesto desde febrero y que por ese problema cada día se ven afectados entre 30 y 35 pacientes.

Lara explicó que los equipos tienen cerca de 50 años de antigüedad y durante ese tiempo fueron constantemente reacondicionados, pero se arruinan de dos a tres veces al año.

“Aquí se diagnostican los problemas cardiopulmonares, pero los equipos son obsoletos. El digital que es móvil que iba de piso en piso está fuera de servicio desde febrero porque se quemó el transformador y el otro funciona, pero no en su totalidad. Es lamentable porque nosotros hacemos exámenes básicos que todo médico pide a los pacientes en el Tórax”, apuntó.

Entretanto, el presidente del Colegio Médico de La Paz, Luis Larrea, lamentó que el Gobierno no priorice los requerimientos de los establecimiento de salud.

“Nunca se recibido el apoyo del Ministerio de Salud, ni siquiera hay la piedra fundamental para construir un nuevo hospital. Necesitamos equipos de primera tecnología, los que hay ya son obsoletos, inservibles. Tienen que entender que aquí se atienden a personas de escasos recursos que no pueden viajar al exterior”, añadió.

Pacientes claman por atención

Adela Ayala, hija de una de las pacientes internadas en el Tórax por una enfermedad pulmonar, indicó que desde hace dos semanas no atienden a su madre y teme que su salud empeore.

“Del hospital Holandés hemos venidos hasta aquí pensando que la iban a atender mejor, pero no ha sido así. Hace dos semanas que sólo le dan calmantes y ni siquiera le han hecho los análisis para saber qué tiene realmente mi mamá”, indicó.

Otro paciente internado por una afección en los pulmones, lamentó que los galenos  se olviden de  sus pacientes por “pelear” con el Gobierno.

“Es una pena el hospital, la semana pasada ya han muerto como tres pacientes y nadie dice nada. Ellos (médicos) hacen sus paros, huelgas sin pensar en nosotros que estamos muriendo”, dijo.

No hay lavadoras en el Tórax

De lunes a viernes, cinco personas se encargan de lavar a mano las indumentarias de médicos y administrativos y pacientes del hospital de Tórax.
Cada día refriegan alrededor de 100 kilos entre ropa, sabanas, frazadas y almohadas. 

Los responsables señalaron que sólo tienen una secadora de 60 kilos y que en la última semana uno de sus compañeros se enfermó de los riñones por el ambiente frívolo que hay y además denunciaron que hace unos días uno de los térmicos explotó poniendo en riesgo sus vidas.

María Hinojosa  que trabaja hace 20 años en esa institución, dijo que se contagió de hongos.
Lamentó que el nosocomio no cuente con los equipos necesarios para garantizar su seguridad.

“Tenemos máquinas viejas que están en las últimas, el ambiente parece que se va a caer. Hay ratos que cuando tocamos los aparatos nos pasa corriente y eso da miedo. Aquí sufrimos de los riñones, dolor de huesos porque tenemos que lavar a pulso”, afirmó.

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