Partido Obrero Revolucionario - Santa Cruz

 

LA INCAPACIDAD DEL GOBIERNO DE AÑEZ Y LA BURGUESÍA BOLIVIANA ESTÁ MOSTRÁNDOSE EN TODA SU DIMENSIÓN

 

 

Pandemia se agravará en medio de pelea electoral entre politiqueros al servicio de la burguesía criolla y trasnacionales.

 

Sectores populares debemos unirnos y acentuar la lucha por salud, trabajo y alimentos.

 

¡Abajo la pugna politiquera electoral!

 

La pandemia avanza aceleradamente, sobre todo en Santa Cruz, Montero y Trinidad. En la tierra del “modelo productivo cruceño”, donde los criterios fascistas de sacar militares a las calles, reprimir y encarcelar transeúntes y “encapsulamientos”, no han funcionado. En la ciudad del “progreso” más de 6000 empresas siguieron trabajando sin dar las medidas de bioseguridad a las decenas de miles de trabajadores, con la complicidad del SEDES y el gobierno, a los grandes empresarios se les permite violar todas las normativas pero a los pobres y ambulantes se los reprime y encarcela. Por otra parte muchos trabajadores en salud atendían decenas de pacientes sin tener las condiciones de bioseguridad lo que incrementó el contagio en el personal hospitalario. Miles de policías auxiliaban a la población incluso a mujeres en parto ante la insuficiencia del sistema de salud elevándose el número de contagios en sus filas a casi 100 y reportando muertes. Y los militares igual salieron a contagiarse puesto que tampoco pueden hacer mucho para frenar la situación. Ahora incluso los alcaldes de los municipios del departamento de Santa Cruz, muchos de ellos politiqueros, anuncian entrar en huelga de hambre si no se les da recursos para pagar los salarios a los trabajadores en salud porque la situación es insostenible.

Ahora lo peor está por venir, principalmente en el Oriente y luego en el resto del país, más aún considerando que pese a la decisión desde arriba de que la cuarentena continúa, en las calles tiende a flexibilizarse debido principalmente a la presión de los grandes empresarios para seguir amasando ganancias pero también porque el hambre obliga a la gente a salir a trabajar, los transportistas en todas partes anuncian el desacato, igual los cocaleros o un sector de los alteños, aunque los últimos manipulados por el MAS que les azuza para colocar su consigna de elecciones ya!!!

Mientras tanto el gobierno proyanqui de Añez (Demócratas y U.N.) y el MAS, también pro imperialista pero disfrazado de socialista, se pelean por ver si se atrasan o adelantan las elecciones presidenciales. ¡Sinvergüenzas! que sólo quieren la mamadera del Estado porque en esencia las propuestas políticas de ambos son las mismas, coinciden en que en estos momentos se debe entregar plata a los grandes banqueros y empresarios para salvarlos de la crisis capitalista agravada por la pandemia y hasta permitir transgénicos. Añez, al mejor estilo neoliberal y demagógico, plantea crear empleos haciendo carreteras, barriendo calles, para dar trabajo temporal pero no habla de potenciar la industria nacional estatal para generar estabilidad laboral. Todo un programa electorero para varios años aunque sólo es un gobierno temporal. Y los masistas falsos socialistas no se quedan atrás y han presentado un proyecto de Ley señalando que durante esta pandemia se puedan despedir a los trabajadores y cerrar las industrias.

Pero ante tanta preocupación electorera, el gobierno de Añez está debilitado, con ministros y otros funcionarios desacreditados, que se caen, que renuncian, que se cansan. La situación del gobierno es muy crítica. Su gestión de la pandemia limitada a los bonos y la cuarentena a medias, está haciendo aguas en Trinidad y en Montero, donde es posible que llegue a los niveles de Guayaquil, es ya en el plano clínico un levantar las manos y encomendar la tarea a los municipios tan pobres. Se cambia a 2 ministros, al presidente de YPFB y a Rafael Quispe. Rojo se ha ocupado de cumplir con los intereses del agronegocio y listo ya hizo su trabajo, lo demás no importa. Es un gobierno que se hunde y con sus aliados de los colectivos y redes democratizantes. Ya no tiene posibilidades de nada ni ante la pandemia ni en el plano electoral. Si insisten es porque les queda el fraude.

En estos momentos corresponde rechazar la farsa electoral y la pugna politiquera, los sectores populares debemos hacer respetar el derecho a la protesta. Los médicos tienen todo el derecho a protestar, de igual manera los policías y demás sectores populares exigiendo presupuesto para la salud, medidas de bioseguridad en los lugares de trabajo, alimentación y trabajo para las mayorías.

Si el gobierno y los empresarios no pueden dar salud, alimento y trabajo a las mayorías debemos luchar por un gobierno de obreros y campesinos por medio de la organización popular y la revolución proletaria y no de farsas electorales.