Partido Obrero Revolucionario

Manifiesto de la Unión Revolucionaria de Universitarios Socialistas

 

LA LUCHA POR LA EMANCIPACIÓN DE LA MUJER SE DARÁ EN EL MARCO DE LA LUCHA POR ACABAR CON EL CAPITALISMO, POR INSTALAR UNA NUEVA SOCIEDAD

El asesinato de obreras en New York el 25 de marzo de 1911 da origen a la conmemoración del Día internacional de la Mujer que es principalmente clasista, de la mujer oprimida, de la trabajadora. Hoy, 108 años después, sus condiciones de opresión no han mejorado, es más, las reformas legales en muchos de los países son simples reconocimientos de la desigualdad existente.

En general las mujeres continúan en condiciones de desventaja, a nivel nacional porque la impostura del MAS y su demagogia, pese a sus leyes no han acabado con la doble explotación de la mujer, con la violencia y las desigualdades, por el contrario, el Estado nacional y los gobiernos locales ocultan las denuncias contra sus propios funcionarios, toleran abiertamente las actitudes machistas y violentas de quienes dirigen las instituciones. En Bolivia las mujeres en su mayoría están desempleadas, son superexplotadas, víctimas de violencia y acoso en la casa y en el trabajo.

Se necesita trabajo bien remunerado, apoyo a la mujer en la etapa de lactancia, guarderías, comedores populares que permitan a la mujer boliviana y a sus hijos vivir dignamente, protección real en caso de acoso y violencia. Pero eso, este sistema capitalista en descomposición y su Estado no lo pueden ni lo podrán hacer.

La lucha no es de mujeres contra varones, ni de género, es una lucha de clases y es por supuesto, por mayores conquistas para las compañeras, y en ese camino plantear la necesidad de acabar con el sistema capitalista. Estas luchas ya se están desarrollando: las amas de casa mineras de la empresa Chojlla, que se movilizaron junto a sus esposos por el derecho al trabajo; de las obreras de Telares Santa Cruz, INCERPAZ, pollos Copacabana y otros, donde mujeres y varones lucharon en defensa de la estabilidad laboral; de las mujeres indígenas por su territorio; de las esposas de los policías por mejores salarios; de las mujeres gremialistas en Santa Cruz que junto a sus compañeros lucharon por el derecho a tener un puesto de venta ante la falta de empleo estable, etc.

Como universitarios reconocemos que en la U la situación de las compañeras universitarias es de absoluta vulnerabilidad. El acoso, la discriminación, la misoginia y la violencia de parte de algunos docentes y autoridades hacia las universitarias es cotidiana, los pocos casos conocidos en su mayoría no han terminado bien, los mecanismos legales internos no funcionan, la complicidad de dirigentes y autoridades es la norma para socapar a los docentes, por ello es que no podemos confiar en que se den soluciones por vías legales sino únicamente por la organización independiente de mujeres y varones contra el abuso, el acoso, la discriminación.

La doble explotación de la mujer (trabajando en la casa y fuera de ella) no se eliminará por la buena voluntad del patrón o la patrona explotadora, como tampoco desaparecerá la violencia, el machismo, la inequidad, con la aprobación de decretos. Los explotados se enfrentan a un sistema en descomposición, no entre sexos o géneros. No habrá emancipación de la mujer mientras no desaparezca la razón final y última de su doble explotación y discriminación: la propiedad privada de los medios de producción; por eso la lucha es por la REVOLUCIÓN SOCIAL, donde deberán unirse los explotados para construir una nueva sociedad, cuya base sea la propiedad social de los medios de producción.

 

¡VIVA LA LUCHA DE LAS MUJERES POR ACABAR CON LA EXPLOTACIÓN Y EL CAPITALISMO!

 

Santa Cruz 08/03/2019