Médicos: Aunque se aplique la guillotina la salud no cambiará

 

Dos médicos de alto nivel coinciden en que el Gobierno tiene un plan ideológico para la salud.

 

domingo, 24 de diciembre de 2017 · 02:00

 Página Siete/ La Paz

 

Los doctores Alejandro Reyes (izq) y Octavio Aparicio conversan con la directora de Página Siete, Isabel Mercado (der) y con la subdirectora, Mery Vaca (izq). Fotos Alexis Demarco / Pagina Siete

 

El conflicto del Gobierno con los médicos se ha prolongado por más de un mes con dimensiones insospechadas. Si bien la discusión se ha centrado en el artículo 205 del nuevo Código del Sistema Penal, que sanciona la mala práctica médica, poco a poco han ido saliendo a flote otros temas de fondo que dan lugar a la  crítica situación del sistema de salud boliviano.

 

En ese contexto, los médicos especialistas Octavio Aparicio (cardiólogo) y Alejandro Reyes (traumatólogo), en conversación con Página Siete, hacen un diagnóstico de  la situación hasta llegar a la conclusión de que la penalización no va a resolver la crisis de la salud boliviana porque la mayoría de la gente no tiene acceso a los médicos y, por tanto, la negligencia no es de su incumbencia.

 

Los doctores advierten que  faltan  recursos humanos, medios técnicos y, sobre todo, una política de salud destinada a encarar una crisis profunda que tiene a los bolivianos desprotegidos, incluso a los que se atienden en el sistema privado, pues no existe la tecnología para curar ni el más leve cáncer en el país.

  El doctor Aparicio es profesor emérito de la facultad de Medicina de la UMSA, ocupó varios cargos en el hospital del Tórax y ahora trabaja en la Clínica del Sur. El doctor Reyes es cirujano ortopedista y traumatólogo sub especialista en cadera y rodilla, trabaja en la Caja Petrolera y es presidente de la Sociedad Paceña de ortopedia y traumatología.

  

¿Por qué califican de atentado a la práctica médica el artículo 205 del Código Penal? 

 

Alejandro Reyes (AR): El artículo que se propuso en el Código Penal, que primero era el 200 y ahora es el 205, decía “daño a la salud o integridad física por mala práctica”. Desde el título estaba mal, porque el médico nunca se despierta y dice “voy a hacer daño hoy día”. Estamos en desacuerdo con la forma en la que se ha presentado este artículo que sancionaba con tres penalidades a la vez: prisión, sanción pecuniaria e inhabilitación del ejercicio médico. Nunca, en ningún momento, contemplaba las obligaciones del paciente ni los derechos de los trabajadores en salud. Todas estas observaciones se las hizo en su momento a la Cámara de Diputados y allí se hizo algunas modificaciones  y le pusieron una salvedad, que en caso de carencia de medios técnicos y tecnológicos indispensables y vinculados de manera directa al ejercicio de la profesión (el médico) quedará exento de responsabilidad penal, pero eso es insuficiente. En primer lugar, no vamos a proteger a los malos médicos, a aquéllos que ejercen medicina sin tener la especialidad necesaria, pero también sabemos que nuestros resultados no dependen sólo de nosotros. Entonces, se ha pedido que, si bien vamos a ser juzgados, seamos juzgados por un ente que sea completamente técnico, no como ahora ocurre: que un policía hace la investigación, un juez común los juzga, el abogado los extorsiona; estamos al medio de tres extorsionadores.

 

 ¿Usted pide tribunales médicos? o ¿Qué tipo de instancia?

 

AR:  No tenemos una instancia de conciliación y arbitraje, pero que seamos juzgados por técnicos. Nosotros tenemos las sociedades científicas, tenemos peritos en el asunto, tenemos profesores eméritos, gente de mucha ética, de mucho prestigio que podría ser parte de este tipo de tribunales, donde sean peritos los que juzguen y no jueces comunes que no entienden de medicina.

 

 ¿Cuáles son los parámetros en otros países para  juzgar la mala praxis?

 

AR. En México hay el Instituto Nacional de Conciliación y Arbitraje con gente perita. Ahí se ha visto que de 10 denuncias, nueve son por extorsión al médico. No puede ser que cualquier persona que te denigra, te empieza un juicio y hasta que tú (lo)  demuestres, pasaron cinco años. Se necesita ese filtro, para que la persona que demanda sepa que puede ser demandada si no (lo) demuestra, porque ahora es muy fácil denigrar a un médico. Tiene que ser una instancia que nos permita a nosotros también defendernos porque hasta ahora no tenemos ninguna instancia de defensa.

 

Pero, los pacientes han estado indefensos durante mucho tiempo. ¿O Existen algunos malos médicos que hayan sido sancionados?

 

AR: Todo lo contrario, el  Código Penal que ha sido reemplazado es punitivo para cualquier profesional, es tremendo, a todos los profesionales que tienen juicios con ese Código Penal se les pide hasta 30 años por homicidio culposo. Más bien tendrían que ver cuántos pacientes se mejoran. En la Caja Petrolera realizamos 4.000 cirugías, no llegamos al 1% de mortalidad, está por debajo de los Estados Unidos, nuestra tasa de infección en 0,1%, en Estados Unidos es de 3,5%. No me hablen de 20 o 30 personas que están en el comité de negligencia en 15 años.

 

Sin embargo, hay un clamor de parte de la población contra el mercantilismo, la falta de calidez y por daños causados a los pacientes.

 

Octavio Aparicio (OA): Pero en ese punto yo creo hay que ver el fondo del problema. Que el médico actúe mal o actúe bien frente a un paciente es el final de una cadena donde intervienen múltiples factores. El eslabón final es el médico y el médico no es responsable de toda la cadena, lamentablemente esta nueva ley pretende castigar a este actor asumiendo que él tiene la responsabilidad de todo lo que ha pasado en ese proceso. Como médicos, yo creo que estamos de acuerdo, la negligencia hay en todo el mundo.

 

 ¿Qué otros factores centrales podría citar usted?

 

(OA): El médico, al final, termina siendo responsable de un Estado que no cumple su función que es dar salud al ciudadano y para cumplir eso tiene que dar un presupuesto decente. El presupuesto que dan es miserable, dan mucho más al Ejercito que a salud o educación y al Gobierno. No pueden cumplir con el acceso universal a la salud a través de la atención primaria, que es con lo que los países logran cambiar sus patrones o sus estadísticas de salud. El Gobierno cree que proteger a la salud es colocar hospitales de tercer nivel esparcidos por el país, pero sin ninguna conexión con una política o estrategia de salud, entonces tenemos hospitales de tercer nivel vacíos o que actúan como un centro de salud de primer nivel. En este momento deberíamos estar en las calles, pero con la Ministra de Salud, gritando para que den presupuesto de salud.

 

AR. Yo trabajo en la Caja (Petrolera) ya 20 años y veo que son insuficientes los recursos humanos, la tecnología, el equipamiento, la cantidad de insumos. La OMS dice que deberíamos tener 36 médicos y enfermeras por cada 10 mil habitantes como mínimo, nosotros tenemos 14 y de esos 14, cuatro son médicos y 10 son apoyo. Estados Unidos tiene 125 por cada 10 mil habitantes, Cuba tiene 130, por eso tienen buena medicina de prevención. El rol del Gobierno debiera ser dar presupuesto para recursos humanos suficientes y altamente calificados y tecnología. Ni siquiera tenemos lo mínimo para el tratamiento del cáncer, no tenemos un acelerador lineal, no tenemos un pet scan (para detección precoz del cáncer). No tenemos un Gobierno patriota que diga “Haré algo, devolveré en salud a mi pueblo” No tenemos un ministro de salud que conozca la problemática, todos han sido pésimos, nunca ha habido uno que haya visto a un paciente, todos han sido burócratas. Necesitamos una ministra que se pelee por presupuesto en el Consejo de Ministros. Mienten cuando dicen que tenemos 13% para salud porque meten el aporte de seguridad social, el presupuesto no llega al 7 u 8%.

 

La gente que se va a Santiago o a Brasil para curarse, ¿lo hace por falta de tecnología o también por falta de recursos humanos calificados?

 

AR. A nivel de formación yo diría que es superior a la que podría esperarse con todas las dificultades y toda la adversidad que hay en Bolivia.  Un médico especialista, para formarse, tiene que invertir, el Estado no lo protege, no le da formación, no da presupuesto para que haya centros de especialización, para que haya residencias. El médico boliviano tiene un gran nivel, podríamos ir a discutir con cualquier médico chileno o brasilero, en los congresos nos damos cuenta; pero la gente se va, primero porque tiene enfermedades graves y no tenemos las condiciones de tratarlas. Si un paciente tiene un cáncer no hay con qué tratarlo.

 

 ¿Ni siquiera en el sistema privado?

 

AR. Ni en el privado, no existe. Si a uno de nosotros nos da un cáncer de tiroides o de lo que fuera,  necesitamos radioterapia. Los especialistas estamos al nivel de cualquiera de nuestros vecinos, pero obviamente la gente tiene que buscar la supervivencia, tiene que irse porque el Estado no da y la medicina privada tampoco puede.

 

 Pero el problema es que muy pocos pueden irse. ¿Qué pasa con los demás?

 

 AR. El 35% está protegido por la seguridad social, un 60 a 65%  de la población acude a la parte pública y medicina tradicional porque no tiene ninguna protección y sólo el 8% acude a la parte privada y de ese 8%, será el 1% el que puede viajar al exterior, entre esos nuestros gobernantes. Si fuera un Gobierno patriota, por lo menos un acelerador lineal hubiera traído, vale un millón y medio de dólares, en vez de traer un satélite, o un pet scan. Nuestra gente va a  Chile o a la Argentina a hacerse detección, vuelven y mueren aquí porque no pueden hacer tratamiento porque una radiación en Chile, en Santiago cuesta 20 mil o 25 mil dólares.

 

¿Cuánto cuesta ser un médico en Bolivia, tanto en años de formación como en dinero?

 

OA. Es carísimo. Primero porque el médico que sale de la universidad es un médico que está empezando a estudiar lo que realmente va a ser; ese lapso puede durar cinco, seis o siete años. Si va a ser un médico de salud pública, le va a tomar 10 años más, entonces ese tiempo el Estado debería pagar o debería facilitar a los jóvenes; eso no sucede, entonces (los estudiantes) van a invertir su tiempo y su dinero.

 

¿Cuántos cupos de residencia hay en Bolivia para formar especialistas en nuestro país? 

 

OA. Poquísimos, para cardiología, por decir algo, en La Paz hay creo tres o cuatro. 

 

AR. A nivel nacional cerca de 100.

 

 ¿Ustedes creen que hay una crisis de especialistas? Se sabe que hay una sola oncóloga pediatra por ejemplo, escuchamos que en Potosí hay una sola dermatóloga.

 

 OA. Pero hay una crisis galopante. 

 

AR. Eso es algo hasta lógico, cómo vas a querer volver, siendo especialista altamente calificado, si ves que tu país te va a maltratar, te van a encarcelar, ¿Volverías a tu país? Imposible, te quedas en el país que has hecho tu especialidad. 

 

¿Hay muchos bolivianos fuera? 

 

AR. Por supuesto, yo doy clases al último año en la universidad, al internado, los mejores alumnos se van siempre, casi ninguno se queda en la residencia de aquí porque saben que nuestra residencia tiene muchas deficiencias y los que se van no vuelven.

 

¿Esto quiere decir que las cosas van a empeorar?

 

OA. Esta ley va a hacer que la fuga de profesionales ya sea masiva.

 

AR. Antes volvíamos, pero ahora cómo vas a volver donde no te prestan seguridad. Es un absurdo volver, yo les recomiendo a los chicos “si te puedes quedar , quédate”; lo malo es que no va a haber quién nos cure a nosotros, a ustedes.

 

¿Cuál es su opinión de los médicos bolivianos formados en Cuba y de los nativos cubanos que vienen a Bolivia?

 

OA. El Ministerio de Salud debería organizar la atención primaria y debería tener estadísticas sobre cuántos médicos necesita para que la salud de la gente esté protegida. El doctor decía que hay 14 por 10 mil habitantes, ante eso el Gobierno piensa que la solución es traer médicos cubanos, para lo que hay diferentes tipos de objeción. La gente que dice que no los queremos porque nos hacen competencia, eso es un absurdo. Los médicos de atención primaria tienen que ser médicos, en lo posible, locales porque en ese ámbito se entrelaza la medicina occidental con la cultura del lugar, mejor si sabe aymara y si es del pueblo. Por eso es una vergüenza traer médicos cubanos al altiplano de 4.000 metros, van a empezar de cero  porque la enfermedad no es pues un hecho aislado que uno lee en el libro, es una vivencia en la que influye mucho el entorno, no es porque sean malos médicos sino es porque no tienen la más remota idea por ejemplo de cómo tratar la poliglobulia. El otro punto es que quién juzga si su  trabajo es bueno o malo, quién los controla. El Presidente agradecía una enorme cantidad de operaciones que hicieron, pero operan de una cosa que se llama pterigión en los ojos, que tiene toda la gente por la radiación ultravioleta, pero eso se opera en un mínimo. Imagínense, viven en el altiplano 5.000 años y ahora les vienen a operar el pterigión. Son médicos sin control, vienen a aprender un poco la patología y se van, pero eso no mejora los índices.

 

La ministra es una médica que se ha beneficiado con estas becas para estudiar en la ELAM (Escuela Latinoamericana de Medicina) en Cuba. ¿Cuál es su opinión de esa escuela de medicina?.

 

OA. Los cubanos que quieren ser médicos de verdad van a sus propias facultades y universidades, pero esta es una facultad o escuela originada por ideas políticas  para traer gente de todo lado, pero dan una formación médica básica elemental, que no puede compararse con ninguna buena universidad de aquí.

 

Ni en la misma Cuba.

 

OA. Ni en la misma Cuba porque tampoco pueden estar ejerciendo en Cuba obviamente.

 

AR. Los pocos estudiantes que han vuelto lamentablemente están en lugares como Caracollo  o e postas sanitarias porque no tienen la suficiente capacidad ni siquiera para ingresar a una residencia; les han dado todas las ventajas para poder entrar al último examen de residencia, pero ninguno ha entrado, entonces realmente están mal preparados. Yo conozco muchas complicaciones de los oftalmólogos cubanos, han hecho barbaridades. Han venido a hacer sus pruebas acá. El Gobierno debería invertir como lo ha hecho (Rafael) Correa en algún momento con sus médicos, a los que ha mandado a Harvard, a Filadelfia y con contratos  para que vuelvan a trabajar por lo menos 10 años en su país, eso es patriotismo.

 

Doctores, otra de las cosas que pretende hacer el Gobierno es fijarles un arancel para la consulta médica. En el plano de la autocrítica con el sector, ¿ustedes no creen que hay médicos mercantilistas?
 

OA. Antes quiero decir que hay un falso debate en la salud pública porque el castigo a los médicos no soluciona ni aquí ni en ninguna parte del mundo el problema. Pueden hacer una ley que diga desde mañana se guillotina a todos los médicos que tengan una denuncia y eso no va a cambiar para nada la salud pública. La salud pública es que no se mueran los niños de diarrea, de infección, de desnutrición, que las madres no mueran porque no pueden llegar al hospital, en el campo el 30% de la gente no tiene acceso a médicos, a esa gente qué le importa la negligencia si no llega al médico; además la negligencia como la enfocan está dirigida a la medicina privada y la medicina privada en este país es el 8 o 10%. Ya había un Código Penal con sanciones, pero hora ya lo quieren volver como una guillotina, ya no hay discusión porque el juez va a decir lo que sea y todo el mundo ya va a extorsionar a los médicos; pero el problema de fondo es que el Estado no cumple su parte, el médico tiene que sobrevivir en las peores condiciones.

 

 AR. Arancel médico siempre ha habido. Está fijado por las sociedades científicas de cada departamento, el Colegio Médico y aprobado por el Ministerio de Salud, siempre ha sido así; parece que la Ministra actual no conoce la norma, pero es así. En  ningún momento es excesivo, es algo acorde a la realidad boliviana. En mi caso, mi consultorio me ha costado más de 100 mil dólares, más mi parqueo, y mis costos fijos son elevadísimos, yo tengo que pagar secretaria, internet, limpieza y pago unos impuestos que son draconianos, pagamos doble impuesto, que equivalen a más de 25% de lo que recibimos. Le diría que el costo de Bs 250 (por cada consulta) no es suficiente para pagar lo que yo pago; no gano del consultorio, en lo que puedo ganar es tal vez de pacientes que luego los opera.

 

¿Por qué creen que hay esta animadversión con su gremio?

 

OA. Tengo la teoría de que hay un enfrentamiento ideológico. O sea, el Gobierno tiene una idea de cómo debe planificar la política de salud y esa política de salud tiene que ser más o menos una copia de lo que han experimentado en Cuba y en Venezuela. En su ideología consideran que los médicos son obreros de la salud que deben trabajar disciplinadamente de acuerdo a lo que el Estado les asigne y les indique. Aquí hay un modelo mixto, de una medicina privada y una pública, los privados y sobre todo especialistas son pocos, pero es una élite contestataria que no va a aceptar que cualquier cosa le impongan, porque tiene sus propios pensamientos y tiene su opinión de cómo debe ser la política de salud pública. Para eso está la política de debilitar al Colegio Médico, porque reúne a esa élite pensante. Entonces ahí ha sido el choque por  las ocho horas laborales,  nos han quitado el certificado médico... Entonces estas discusiones van a seguir, ahorita es la negligencia, pasado mañana van a ser los medicamentos que el Estado quiere acaparar todo y va a botar a los laboratorios, después va a obligar a los médicos a cumplir lo que les asigne el Estado; es un plan ideológico del Gobierno apoyado por sus asesores cubanos y españoles. Es una batalla muy decisiva porque  esto es ya un aplastamiento porque el médico tiene que estar preocupado de otra cosa, ya que el Estado le asigne a lo que sea con tal de que no lo metan a la cárcel.

 

AR. Y cuál es el fin, lo que se quiere es homogeneizar la salud, pero lamentablemente hacia abajo porque los únicos que tienen dinero en el campo de salud son los de la seguridad social, lo que se pretende es que con ese dinero se atienda a todos, entonces ¿quiénes son los que molestan? los privados.

 

¿Esto quiere decir que con la plata de los pocos aportantes se va a

atender a todos?

 

AR. Sí, por supuesto que es eso es, ahí está en el decreto. El decreto 3385 que es paralelo a esto dice claramente que el financiamiento es por parte de la seguridad social; además ese súper fiscalizador que están haciendo está pagado por la seguridad social y quieren que sea para todos, tienen que homogeneizar la salud y para eso necesitan un médico que no sea contestatario, así como en la guerra pues te quejas a la cárcel te quejas a la cárcel te quejas a la cárcel; no quieren invertir en salud, no es que no pueden, no quieren, no les interesa invertir más en salud, por eso están diciendo que la Caja Nacional no sirve, que son unos corruptos, el siguiente paso es intervención de la Caja Nacional .

 OA. Han lanzado sus primeros dardos con esta cuestión del Obrero, donde lo han tomado preso al Director, eso ha sido un show, es un abuso inaudito, en qué país del mundo van a ir y lo toman preso al Director de un hospital.

 

Pero ahí hay un caso de corrupción, doctor.

 

AR. Pero, por qué lo van a apresar al director. 

 

OA. El director que no tenía nada que ver, pero ¿por qué lo toman preso con un show? por dar la imagen de que los médicos son unos corruptos y con ese argumento va a intervenir las cajas.


 

Octavio Aparicio

 Académico  Profesor emérito de la facultad de Medicina de la UMSA.

 Cardiólogo   Jefe de Cardiología del hospital del Tórax, actual médico en la clínica del Sur.

Estudioso  Estudió y escribió un libro sobre efectos de la altura en la salud.

 

Alejandro Reyes

Título  Cirujano ortopedista y traumatólogo sub especialista en cadera y rodilla. 

 Caja Petrolera   Jefe de Servicio del Hospital Petrolero de Obrajes.

 Gremio  Presidente de la Sociedad Paceña de ortopedia y traumatología .