Partido Obrero Revolucionario - Santa Cruz

 

 

Rastrillaje, otra farsa de las autoridades para decir que hacen algo

 

 

Hace menos de una semana ha empezado el famoso “rastrillaje” de las autoridades municipales y ya hay muchas críticas de la población porque ven que es más un show que verdadera ayuda, como todo lo que hace Sosa y Costas, que manejan la Alcaldía y la Gobernación. Su cuarentena en Santa Cruz siempre fue una farsa pues más parece paro de transporte público.

 

Por lo que han estado denunciando vecinos por las redes sociales, el “rastrillaje” consiste en que funcionarios de la Alcaldía y voluntarios van casa por casa a preguntar datos generales de la persona que les atienda, y luego preguntar “¿usted tiene Covid?", “¿alguien de su familia tiene Covid? Es decir no toman pruebas, no tienen equipamiento necesario y apelan a los vecinos para que reconozcan si tienen o no la enfermedad, registran algunos síntomas y recomiendan hacerse vaporizaciones de eucalipto y ya. Según la prensa están dejando medicamentos y alimentos a quienes tienen Covid pero, por las denuncias en redes sociales, no hay tales entregas, es un show para la prensa y nada más. Y la prensa, sobre todos los grandes medios televisivos como UNITEL y la RED UNO, le hacen la propaganda porque sus dueños son otros grandes empresarios que también lucran en este tiempo de pandemia con la propaganda oficial del Gobierno, Gobernación y Alcaldía.

 

En la zona del Plan 3 Mil se denuncia que se hizo el “rastrillaje” en algunas manzanas y en otras no, pese a la cercanía, es decir, encima, el “rastrillaje” no es tal, porque no es completo, sino una especie de muestreo aleatorio, lo cual no sirve para poder detectar con verdadera fiabilidad a posibles infectados, sino sólo para realizar algunas generalizaciones, lo cual indica que en el fondo, una vez más, esto es más un nuevo show montado por la Alcaldía y apoyado por la Gobernación para tratar de mostrar que están haciendo algo, cuando en realidad son cómplices de la incapacidad del Gobierno central a quienes no piden pruebas, ítems, equipamiento y tantas cosas que faltan en los hospitales cruceños colapsados. Mientras tanto, el silencio de nuestras autoridades cruceñas frente a la corrupción del gobierno Añez es total, por supuesto, son sus amigos y además militantes de su partido politiquero “DEMOCRÁTAS”.

 

Pese a que el “rastrillaje” es a medias, éste deja datos que demuestran que la gente en su mayoría ya está contagiada. Hasta el 25 de junio fueron alcanzadas 368.977 personas, de las cuales el 8% fue identificada como caso sospechoso. Es decir casi 1 de cada 10 personas estaría infectada en el municipio cruceño en este momento. Esto sin contar los ya infectados, que tuvieron los síntomas y se han recuperado, pero que no son contempladas en el “cuestionario” de “rastrillaje” y que pueden significar otro 10% del total de la población. Y si a esto le sumamos el hecho de que 50% de los casos de Covid-19 no presentan síntomas, tenemos que otro 20% más ya se habría contagiado pero sin presentar síntomas y sin ser identificados en el rastrillaje.

 

En total tendríamos que alrededor del 40% del total de la población del municipio de Santa Cruz ya se contagió, es decir 640.000 personas de los 1.600.000 que tiene en total, esto equivale a casi la mitad de los habitantes. Una cifra alarmante y que parecería exagerada, pero que no es descabellada puesto que en los barrios, sobre todo en los pobres, en la mayoría de las familias. ya ha habido infectados y los niños están viendo a sus abuelos morir en muchos hogares.

 

Lo anterior viene a confirmar lo que como Partido Obrero Revolucionario habíamos sostenido desde el principio, el sacar las Fuerzas Armadas, policías y declarar cuarentenas no era el elemento central para frenar la pandemia. Esto sólo retrasaría el eminente colapso, lo central era dotar de equipos de salud de bioseguridad a los hospitales, a la población, aplicar pruebas masivas, sumar equipos de terapia intensiva en los hospitales, etc. Pero nada de esto se ha hecho ni se hará porque los que estuvieron y están en el gobierno son defensores de la gran propiedad privada en los distintos niveles del Estado. Masistas, demócratas, mesistas, los camachistas, todos son defensores de la gran propiedad privada empresarial que ven negocio en todo lo que tocan incluyendo la salud. No compran pruebas masivas para no perjudicar a los laboratorios privados, no estatizan ni fijan precios en las clínicas porque no quieren chocar con los dueños de estos establecimientos, no controlan las medidas en las fábricas porque tampoco quieren perjudicar la ganancia empresarial y como si esto fuera poco se roban el dinero destinado para equipos de salud. Los que se han sacrificado son los pobres, muchos de los cuales han perdido sus empleos, han agravado su situación de pobreza para no enfermar, los choferes del transporte que tienen que salir a pedir limosnas a las calles, al igual que los músicos, ambulantes, etc.

 

Pero los gobernantes siguen con su campaña cínica de decir que están haciendo algo, mintiendo al pueblo, haciendo show y no ofrecer verdaderas soluciones, andan peleándose por elecciones como si eso resolviera algo.

 

Los trabajadores tenemos que saldar cuentas con los incapaces e indolentes de la Alcaldía, Gobernación y Gobierno central, continuar en la lucha por mayor inversión en salud, pues la pandemia no ha acabado, pese a que la mayoría de la gente se habrá contagiado las secuelas en la salud de todas aquellas personas que se automedicaron o sanaron a medias y que son la mayoría se harán notar pronto y porque pese a la pandemia el sistema de salud sigue siendo deficiente.

 

Corresponde apoyar la lucha de los médicos por más presupuesto en salud, unificar la lucha de distintos sectores, por salud y el derecho al trabajo.

 

¡Basta de que la crisis la paguen los pobres!