Rina Pérez Criales

 

Recordando a Guillermo Lora a 11 años de su fallecimiento

 

 

Eran las 6.44 del amanecer de un 17 de mayo de 2009, cuando Guillermo Lora, ese destello del pensamiento humano que había iluminado la lucha del proletariado boliviano se nos escurrió entre los dedos igual que el fluir de las aguas transparentes del arroyo.

“Hay personas que justifican la vida, cuya sola existencia ayuda a vivir”, dijo Camus y es la ecuación perfecta de la relación de Guillermo con quienes nos tocó conocerlo, su sola existencia permitió que el grueso de sus camaradas fuéramos como tocados por la verdad, lo que nos permitió comprender lo que significa el valor de las vidas que tienen como norte luchar por romper las cadenas de la opresión y la desigualdad.

Guillermo, quien estuvo entre nosotros, quien participó de nuestra vida cotidiana, este extraordinario personaje que con su sencillo modo de enseñar demostraba su profundo conocimiento de la materia que trataba, intentó inculcar a sus camaradas la honda convicción de que es posible transformar el mundo, que es posible terminar con la explotación y la barbarie, que es posible que el hombre sea libre. Ese fue el Guillermo, al que conocimos, con el que charlábamos diariamente y tuvimos la fortuna de que sus ideas nos salpicaran. Guillermo luchó y vivió con una idea fija: el de hacer la revolución, es decir que la sociedad pasara "del reino de la necesidad al reino de la libertad."

Guillermo logró muchas metas en su vida que en un principio parecían imposibles, desde formar una colosal biblioteca, reeditar innumerables escritos de los clásicos del marxismo, obras escritas por él, el periódico “Masas” editado con tanta puntualidad y coraje, innumerable cantidad de publicaciones como “Documentos”, “Colmena”, Muela del Diablo”, “Hojas de mi archivo”, y una serie de otros escritos y con diferentes seudónimos: Alberto Sáenz, Pilar, Donato Torrico, Patricio, etc., reunir toda su obra producida en sus OOCC, compendiadas en 70 tomos (donde cada día se constata que aún hay mucho que no está incluido), para todo ello contaba con exiguos recursos, en un principio con máquinas de escribir prestadas, con las máquinas de imprimir más antiguas y difíciles de operar, pero en su resuelta decisión de formarse y construir el Partido que estaría a la altura de transformar esta sociedad esas pequeñeces no iban a detenerlo.

Guillermo estudió y analizó la estructura social boliviana, las particularidades de sus clases y munido de este conocimiento lanzó a Bolivia y al mundo el primer documento sindical la Tesis de Pulacayo redactada en su joven época de revolucionario. La Tesis es una creación teórica, es el marxismo, el trotskysmo aplicado a la realidad boliviana que por primera vez plantea que Bolivia está madura para la revolución y que el proletariado es la dirección del proceso. Guillermo en el prólogo a la tesis publicada en 2005, sostiene: “La importancia de la ‘Tesis de Pulacayo’ consiste en que muestra el proceso de la transformación de la lucha instintiva de la clase obrera boliviana, particularmente de la minera, en conciencia, en política, que pone en evidencia las leyes de su desarrollo”…: “La discusión quedó zanjada cuando gracias a la "TESIS DE PULACAYO" el proletariado boliviano (numéricamente pequeño y culturalmente rezagado) se colocó políticamente a la vanguardia de sus iguales del continente americano, pues alcanzó a convertirse en la columna vertebral de las asambleas populares de los años setenta”.

En los últimos años sacó unos pequeños cuadernillos, en algunos de ellos retrataba al MAS y a Evo Morales, y dice: “El Movimiento Al Socialismo (MAS) vino al mundo con el rótulo de "partido campesino" y ahora está timoneado por una pandilla de pequeño burgueses corruptos”… “El MAS no es un partido político verdadero carece de programa y de una ideología coherente. No ha logrado revelar la esencia de lo que es el campesinado, es decir las consecuencias de la pequeña propiedad privada de la tierra, de los animales e instrumentos de trabajo, con referencia a la grande de la burguesía”

Guillermo fue el protagonista de la gran discusión con todas las corrientes del pensamiento político boliviano tanto stalinistas, nacionalistas, foquistas, etc, hoy por hoy todas enterradas y llenas del polvo del olvido, sólo el POR queda en pie y su gran ideólogo es el faro que ilumina lo que queda por caminar hacia la victoria.

En su justificación del porqué de la publicación de las OOCC, Guillermo anota:

“Para el marxleninista-trotskysta --y el porista lo es-- la política es lucha irreconciliable, o mejor guerra, entre el proletariado y la burguesía, que se concretiza en la creación teórica, programática, que en su esencia importa la revelación de las leyes del desarrollo y transformación de la sociedad, que es la esencia de las ciencias sociales, en fin, del materialismo histórico. En síntesis, es por esto que el bolchevique, el revolucionario profesional, alcanza a convertirse en el instrumento consciente de las leyes de la historia.”

En una tarde de mayo, ya en sus últimas horas, cuando ya no habían fuerzas para hablar, cuando ya no habían fuerzas para mirar señaló a un picaflor que revoloteaba y se le oyó balbucear la vida es linda. Si, fue bella esa vida, que la pasó convencido de que sólo la clase obrera podría evitar que esta sociedad caiga en la barbarie y puso todo su esfuerzo en el empeño de que así fuera, desde su famosa Tesis de Pulacayo, pasando por la tesis de la COB del IV Congreso, vemos su pensamiento recio, inclaudicable. Muchas veces toda esta producción intelectual estará en algún anaquel de libros, quizá empolvándose u olvidados, pero sus ideas una y otra vez revivirán en las luchas que protagonizan los explotados de Bolivia.

Guillermo al expira dejó sellada a fuego a esta mestiza Bolivia, vive porque está y estará vigente mientras no se instaure el gobierno obrero-campesino. Al respecto solía repetir “Todo lo que hace el revolucionario profesional está destinado a contribuir a la materialización de este objetivo estratégico, que es la justificación de su existencia y de sus actividades”.

Recordar y hablar de Guillermo es un tema inagotable y es un gran ejemplo de vida, bueno ese fue Guillermo un hombre recio, íntegro sin ningún tipo de pose, que vivió como pensaba.

 

¡HONOR Y GLORIA AL CAMARADA GUILLERMO!