Partido Obrero Revolucionario - Santa Cruz

 

 

Viceministro Vitaliano Mamani asegura dinero para sus patrones superexplotadores

 

 

En diversas publicaciones se ha informado que el Viceministro de Trabajo, Vitaliano Mamani, ha concretizado reuniones para facilitar dinero al grupo Barbery, propietario del Ingenio Azucarero UNAGRO, fábrica de donde fue dirigente sindical el señor Vitaliano Mamani.

 

Este dinero sería supuestamente para asegurar la reactivación y nuevos empleos. Sin embargo, en esta industria el 95% del personal es contratado de manera eventual, por zafra, no gozan de bono de antigüedad, ni de derecho a vacaciones, etc.

 

Vitaliano Mamani ha sido denunciado muchas veces por los trabajadores de base como sirviente de la patronal, fue cómplice del despido y persecución penal a dirigentes honestos y luchadores que el año 2015 peleaban por el derecho a la contratación indefinida en las empresas UNAGRO y Chane.

Y no sólo eso, los propios pequeños productores de caña han denunciado en muchas ocasiones que Luis Barbery les engaña en el precio que se paga por la tonelada de caña y que se apropió del ingenio azucarero estafando a los pequeños productores. Además, existen publicaciones como el “amargo negocio del azúcar” que anotan el desfalco al Estado boliviano realizado por este grupo empresarial.

 

Esto demuestra una vez más que mientras este Estado capitalista esté en pie, la plata va para algunos superexplotadores que se enriquecen aceleradamente mientras los obreros se mantienen miserables. Ese es el modelo productivo cruceño, que no es más que neoliberalismo. Un modelo que han impulsado distintos gobiernos, principalmente el MAS de Evo Morales, quién les garantizó a su querido amigo Luis Barbery el negocio del etanol, la expansión de la frontera agrícola, créditos y tierra. Por eso los agroindustriales le regalaron un caballo y además le dijeron que durante su gestión ellos habían crecido más que en la propia dictadura de Bánzer. Añez y Mamani, lo que hacen es seguir los pasos de Evo y los empresarios que cogobernaron con el MAS caen parados, siguen gobernando.

 

Basta de entregar dinero para empresarios angurrientos y superexplotadores, que luego pagará el pueblo con sus impuestos. Los trabajadores fabriles deben impulsar la estatización sin indemnización de esta industria y asegurar la contratación indefinida del personal para mejorar el nivel de vida de los mismos.